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Armaduras que brillan como el sol (Santos Dorados)

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Armaduras que brillan como el sol (Santos Dorados)

Mensaje por Saga de Géminis el Vie Mar 21, 2014 12:21 am

El clima en Asgard era como siempre, un intenso frio acompañado de ventiscas que arrastraban tal cantidad de nieve que eran capaces de sepultar grandes edificaciones en cuestion de dias. El patriarca le habia mencionado a Saga que los santos de Piscis y Cancer ya habian regresado de su mision, sin embargo no le habia contado nada sobre los resultados, en vez de eso le habia mencionado que el dia de hoy todos los santos dorados presentes debian reunirse en el Palacia Valhala ya que antes de ir a una guerra debian por lo menos conocerse.

Saga se encontraba en el centro de la sala principal del palacio, portaba con orgullo su cloth de geminis con la ya comun capa blanca que era señal de formalidad, con los brazos cruzados a la altura del pecho, daba pasos irregulares por todo el lugar, si bien habia llegado un poco mas temprano de la hora de la reunion, Saga era una persona que se desesperaba con facilidad.
Al no sentir un cosmos conocido, el geminiano se distrajo apreciando el palacio y su arquitectura nordica, no habia duda de que era muy diferente a la griega pero muy hermosa, ademas el clima ahi adentro era bastante mas calido que afuera, eran como mundos diferentes, tal vez el cosmos de Odin protegia ese recinto del frio.
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Re: Armaduras que brillan como el sol (Santos Dorados)

Mensaje por Invitado el Sáb Mar 22, 2014 7:01 am

Me encontraba en Asgard mientras nevaba, al parecer un espectro de Hades espiaba nuestros movimientos, había sentido su cosmos por aquellos desolados parajes, hasta que envalentonado se dejo ver, era un caballero de negra armadura, sin vacilar me coloqué en posición de ataque-eres un estúpido al haberte mostrado, pero al menos tienes el valor de haberlo hecho-dije.

Lancé mi aguja escarlata ejecutándola con elegantes movimientos antes de que el espectro pudiera reaccionar, no habia previsto que le encontraramos tan pronto y se habia confiado en extremo.

Los dardos escarlata atravesaron su armadura negra con precisión mortífera, haciéndolo sangrar aunque aun continuaba en pie, lanzó una rafaga de viento helado contra mi que esquivé sin dificultad volviendo de nuevo a golpear con la aguja escarlata, mientras nuevos dardos escarlata surgían desde mi afilidada uña escarlata, el quiso ejecutar una nueva técnica par defenderse pero su mente y sus sentidos estaban nublados por mi ataque anterior y de nuevo seis agujas escarlata golpearon su cuerpo.

El aun continuaba en pie, pero aunque quiso contraatacar sus movimietos eran lentos debido a la sangre que ya había perdido y al agudo dolor que sentia-necio nadie puede resistir el poder de la aguja escarlata-dije con una sonrisa siniestra, mientras el intentaba ejecutar otro ataque.

Pero nisiquiera fue capaz de conseguirlo y de nuevo ejecuté la aguja escarlata con movimientos medidos y rápidos con fluidez y elegancia, y los dardos escarlata brotaron de nuevo e impactaron en aquel caballero que surcó el aire por la potencia del golpe, con multitud de heridas.

Ejecuté entonces Antares y mi uña escarlata brilló de poder antes de hundirse en el corazón del guerrero y levantarlo por los aires hacia arriba de la potencia del ataque, el espectro escupió su último aliento al desplomarse sobre la nieve-Hades os destruirá-dijo aquel espectro espía, mientras yo sonreia-debo reconocer que has durado, el combate ha sido estimulante-dije mientras el espectro murió y me di la vuelta, habia detectado un cosmos dorado, procedente del palacio de Odín, habia recibido la orden de reunirme con los demás santos dorados cuando acabara la tarea de destruir a aquel intruso asi que asi lo hice y me dirigí llegando a aquel palacio, mientras mi capa se agitaba por aquella furiosa ventisca.
-Veo que no soy el primero,-dije observando al extraño santo dorado que alli se hallaba mientras pasaba al interior de aquel palacio.

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Re: Armaduras que brillan como el sol (Santos Dorados)

Mensaje por Invitado el Sáb Mar 22, 2014 12:29 pm

-Era algo temprano por la mañana, había pasado la noche en vela por alguna extraña razón, no logro conciliar el sueño debido a que su mente fue invadida por recuerdos, dulces sueños que terminaron siendo horribles pesadillas, donde Poseidón era el protagonista de más de una sangrienta muerte…  Así que simplemente se quedó en sus aposentos, con los ojos abiertos mirando hacia el techo, perdido en la nada.

Dejo que pasaran unos minutos,  para después simplemente ponerse de pie, hizo su respectiva rutina de diario en la mañana,  tomo una rápida ducha, luego se puso aquellas prendas que usaba bajo la armadura, misma que  en un pestañeo, cubrió el cuerpo del joven castaño, quien camino hacia el lugar donde Saga, previamente les había citado, ese día estaba algo adormilado aun, a pesar de haber  tomado una ducha, así que su andar fue algo lento… pero al llegar al templo de Odín,  Pudo ver que aparte de Saga, estaba un sujeto desconocido, de cabellos azulados, sin embargo no fue problema para Regulus identificar aquella armadura, así que el joven castaño tras un algo a aflojerado y desganado…- Buenos días… Soy Regulus... de... Leo...  -Dijo entre bostezos, pero al final logro cubrir su boca de un bostezo mas grande, al tiempo que se acercó a Saga para quedarse de pie a su lado y mirando la arquitectura de aquel lugar, sonrió levemente, en silencio, en realidad no sabía que decir, solo conocía a Saga, pero sin más simplemente esperaría instrucciones o algo… al mismo tiempo que intentaba despertar bien..-

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Re: Armaduras que brillan como el sol (Santos Dorados)

Mensaje por Invitado el Sáb Mar 22, 2014 3:57 pm

Caminando bajo una nevada con su armadura a la espalda, agudiza su mirada buscando donde refugiarse pero la nevada no lo deja ver más allá de 5 metros – la verdad no sé qué hago en este lugar – se engaña a si mismo sabiendo bien que sus maestros y el llamado del patriarca lo ha traído a esas heladas tierras, se cubre la nariz con a bufanda para no respirar partículas de hielo y continua su andar. No pasa mucho tiempo en salir de la tormenta llegando a donde solo caen unos copos de nueve, sus ropas están más pesadas por la nieve pero son abrigadoras, ya sabía a que se enfrentaría y a pesar de que su cosmo lo protege de aquella inclemencia tiene siempre presente que si no es necesario cansarse es mejor guardar su energía.

Continua caminando sintiendo que alguien le llama, un leve cosmo le llama su atención haciendo que se redireccione, a lo lejos se ve un templo en lo alto, sonríe pensando que es el lugar que busca y al parecer esta frente a él, procura correr pero pronto tropieza con un cuerpo, uno con una armadura oscura y niega conociendo en el momento el tipo de ataque que lo destruyo, niega viendo el cuerpo aun en una mala postura que le dejo el tropiezo y solo le tira nieve con los pies hasta enterrarlo – dabas muy mala imagen a este paisaje – vuelve a caminar hacia aquel lugar tomando nuevamente impulso para llegar más rápido al templo, ahora se siente más fuerte la presencia de otros caballeros haciéndolo pensar de que ha llegado justo a tiempo a Asgard para el momento que varios ha esperado, planear la derrota de Poseidon.

No tarda mucho en llegar al lugar donde se detiene a respirar un poco, mira hacia arriba y con una sonrisa sube las escaleras hasta ver en el interior a tres caballeros, cosa que lo hace alegrarse en el interior, pero no muestra una reacción emotiva, solo camina al interior saludando con la mano en un inicio – es un placer verles caballeros – llega hasta ellos notando que se han concentrado mucho en las estructura del templo, por su parte no se siente tan sorprendido pues lo que harán en aquel lugar es lo que lo tiene emocionado, ha esperado tanto tiempo poder reunirse con ellos para iniciar la batalla y enfrentar nuevamente a la legión del dios de los océanos.

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Re: Armaduras que brillan como el sol (Santos Dorados)

Mensaje por Invitado el Sáb Mar 22, 2014 6:16 pm

Siempre había preferido mantener las distancias, no presentarse si no fuera necesario, más, aquellas eran ordenes directas del patriarca, cuyo deseo era que los caballeros dorados se conocieran antes de emprender un viaje hasta cierto punto asesino contra el enemigo. Irónico. Todo destino de Santos dorados antes o después era la muerte y él, estaba bien consciente de ello. No podía decir confiar en toda alma viva que moraba en aquél castillo, siquiera de las almas si es que existieran en ese plano, aun así, aquél día había decidido abandonar su habitación y con ella su meditación para, presentarse ante los demás como ordenado y pedido se le había hecho. Tras una rápida ducha volvió a vestir sus prendas y armadura y salió de la habitación con calmados y confiados pasos, aun su ceguera, sabía a la perfección donde ir, aquello que ante él se encontraba... Era como si el cosmos dibujara para él un camino, como si le advirtiera de todo. Su cabello y blanquecina capa se balancearon a la par que sus pasos cruzaban los silenciosos pasillos.

Era simple, extremadamente fácil encontrar la habitación donde aquella reunión de dorados daría inicio, podía sentirlo claramente, las constelaciones que brillaban junto al cosmos de cada uno y cuatro de ellas ya se habían reunido en una de las salas, otras aun estaban por llegar. Él, el Santo de Virgo, simplemente se dirigió al lugar donde el cosmos era más constante y, entró por una de las puertas entre-abiertas, estaba seguro que los demás se darían cuenta de su presencia, al igual que él lo había hecho de ellos. Sus pasos le dirigieron hacia un lado de la puerta, cerca a la pared y, aun con sus ojos cerrados "miró" a todos, uno por uno, empezando por el Santo de Geminis, el único del cual conocía el nombre. —Saga de Geminis, también están los Santos de Escorpio, Leo y Libra— Pronunció en voz baja, con una tenúa sonrisa en sus labios, casi como esperando que nadie, a parte de él, hayan escuchado aquellas palabras, si bien realmente no le importaba. Pudo distinguilos fácilmente por sus cosmos y no pudo evitar, sentir cierta curiosidad por ellos.

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Re: Armaduras que brillan como el sol (Santos Dorados)

Mensaje por Dáskalos T. Gaunt. V. el Sáb Mar 22, 2014 6:35 pm

El aire de ese lugar lo estaba volviendo loco,  me estaba penetrando con fuerza la cabeza, cada uno de mis dientes, mis ojos, mis dedos, como si fueran simples agujas destinadas a causar daño. La sangre que navegaba entre mis venas se paralizo, podía sentir como la saliva que producía mi boca se cristalizaba sobre mi lengua.  El aroma que inundaba ese lugar no dejaba de irritar mis fosas nasales, atrofiándolo, el olor de aquel agujero estaba estimulando mis ácidos estomacales. Mi cuerpo seguía funcionando sin mi permiso, aun cuando cada pequeño movimiento demostraba lo adormecidas que estaban mis articulaciones. Los murmullos procedentes de la oscuridad no dejaban de llegar a mis oídos. La sensación de tener mi cuerpo dislocado estaba volviéndose aburrida, el cansancio en si era aburrido.

La elegancia de la estructura que se mostraba ante era extraña. Caminar por esos pasillos solo lograba que mi mente se viera controlada por la melancolía. Atravesar esos oscuros corredores uno tras otros permitía descubrir que carecían de belleza, nada en ese lugar seducía mi vista o estimulaba a mi imaginación. Los rincones estabas cubiertos de brillante escarcha.  Las ventanas estaban cubiertas por la blanca nieve, la desordenada oscuridad engullía con glotonería cada objeto que descansaba en ese lugar. Algunas antorchas aun brillaban en ese lugar con una mortecina luz amarillenta. Una congregación de voces no dejaba de llegar con fuerza a mis oídos, como si de pequeños escarabajos se trataran.

Todo parecía una simple escena de ruidos desordenados. El ruido que producían esas personas era molesto. Mis pies quedaron inmóviles cuando traspasaron la puerta que separaba esas voces de mí, contemplando cada uno de los cuerpos que se mostraban ante mí. Cuerpos que para mí eran destrozados por los peores pensamientos del ser humano. Mi mirada se desvió de esas personas, permaneciendo inexpresivo. – Buenos días caballeros... – la palabras salieron bajas, silbantes, como un simple suspiro. El ventanal que poseía ese lugar dejaba entrar la luz que se escabullía entra las espesas nubes, pintando líneas brillaste en la pared. Mis pies se volvieron a mover, permaneciendo aleja de los señores, sin deseos de acercarse mas de lo necesario.

Dáskalos T. Gaunt. V.
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Re: Armaduras que brillan como el sol (Santos Dorados)

Mensaje por Dégel. el Dom Mar 23, 2014 3:34 am

El extraño, el nuevo, un joven, de unos diecisiete años, alto y delgado, con el cabello verde y largo hasta su cintura tendiendo a tonos morados y de brillantes ojos violáceos, vestía su armadura dorada con su capa blanca la cual ondulaba detrás de su espalda, cuando paso por el umbral de aquella puerta.
Hacía mucho que había abandonado su lectura, incapaz de concentrarse en las palabras escritas sobre las páginas del grimorio que antes leía por la razón de ser uno de los Santos convocados al palacio. Decidió asistir presa de la curiosidad y las ganas de servir a la causa por la cual había sido llamado. Aunque comprendía la importancia de la paciencia, en el residía la pasión ferviente de conocer a sus nuevos aliados.
Era de facciones fileñas y de buen parecer. Se movió tan silenciosamente que su andar era como el viento, hasta que su sombra se proyectó ante la mirada de los allí reunidos.
—Buenos días, perdón por mi tardanza... es un gusto conocerles —dijo justo en ese momento cuando Dáskalos había terminado de pronunciar sus palabras.
Aunque nunca alzaba la voz, sabía proyectarla de modo que todas sus palabras fueran claras. No había duda de que su voz, grave y brillante no era propia para personas de su edad. Era una voz firme pero suave, la cual resonó en la estancia. Mostraba una serenidad interior que el ceño fruncido de los congregantes no pudo alterar. Se veía débil y poco creído, bajo de orgullo con toques humildes, sin duda su fuerte no era su musculatura, pero sus penetrantes ojos mostraban relictos de algo desbordante y curioso. Se manejaba con un tranquilo aire de calma, como alguien acostumbrado a andar en aquel tipo de climas extremos. Incluso aquella aura que emanaba de él se sentía gélida e inquietante.
El hombre sonrió levemente y haciendo una reverencia con una mano en el pecho se presentó mirándoles a cada uno.
—Mi nombre es Dégel de Acuario.
Volviendo a su postura original agito con su mano la capa hacia atrás, el casco lo traía en las manos, en símbolo de respeto y de paz ante los que él veía. Ya que para el, el casco él era símbolo de comenzar una batalla.
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Re: Armaduras que brillan como el sol (Santos Dorados)

Mensaje por Saga de Géminis el Dom Mar 23, 2014 1:23 pm

OFF: Los faltantes dijeron que se unirian con el tiempo, asi que para seguir dandole movimiento al temo vuelvo a postear yo, asi que continuen, pueden seguir el orden o no, pero cada ronda termina hasta que todos los presentes hayan respondido. Yo marcare el inicio de cada ronda

Saga observo con satisfaccion a su alrededor, estaban reunidos siete de los diez santos los cuales habian despertado segun el papa, cada uno portando la cloth que lo distinguia.

Saga camino hasta unaposicion centrica y retiro su casco para colocarlo en su costado dercho abrazandolo con el mismo brazo. Su larga y azulacea cabellero se deslizo con gracia hacia abajo como una cascada por encima de su cloth y con su voz grave y tono frio comenzo el discurso.
-Me alegra que esten aqui, supongo que todos ustedes saben el motivo de esta reunion, a diferencia de otras epocas en donde los santos dorados reciben las armaduras desde muy jovenes y pasan un largotiempo en los doce templos conociendose, en esta epoca parece que las cloth doradas se demoraron en escoger a sus portadores y es por esa razon que estamos aqui- se detuvo un momento para observar a los presentes -Si bien la mayoria de las cloth han despertado, nosotros aun no sabemos nada de los portadores asi que se ha convocado a esta reunion para eso, en la guerra no basta con la fuerza, si quieres minimizar las perdidas debes conocer a tu ejercito, sus fortalezas y debilidades y solo eso garantiza la victoria- De nuevo tomaria su casco para colocarselo -Mi nombre es Saga, soy el portador de la cloth de geminis y aunque conozco a algunos, me agradaria que los demas se presentaran- Cruzo los brazos en señal de haber terminado el discurso e invitando a que los otros santos se presentasen
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Re: Armaduras que brillan como el sol (Santos Dorados)

Mensaje por Invitado el Lun Mar 24, 2014 12:59 am

Un extraño sentimiento me indico una reunión, era extraño que los caballeros dorados se reunieran y si lo hacían iba a ser para algo importante por lo cual camine buscando a un dorado el cual seguí así que a lo lejos vi como todos iban llegando, decidí no llegar temprano ni tampoco llegue tarde o eso creía y ya que todos estaban presentándose, quise entrar en el tiempo justo así que aprovechando las palabras del ultimo entonces salí de donde estaba y antes de que el resto hablara decidí presentarme haciendo una corta reverencia.

Mi nombre es Shion, porto la Cloth de Aries y no sé porque mi armadura me indico que viniera a este lugar, ahora imagino la razón porque no escuche completamente pero sé que la reunión es para algo importante por ende he llegado a este sitio.

Me coloque en un punto donde pudiera ver bien tanto al que acababa de hablar cuyo nombre era saga, como el resto de mis compañeros conocía sus Cloths o mi armadura las reconocía y me indicaba que eran sus compañeras pero no conocía a los portadores por ende debía escuchar con atención sus presentaciones.

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Re: Armaduras que brillan como el sol (Santos Dorados)

Mensaje por "Muerte lenta" el Mar Mar 25, 2014 12:58 am

Había escuchado el llamado, sabía donde sería la reunión, me encontraba cerca, por lo que decidí pasarme, pues no veía porqué no hacerlo, después de todo, aunque no quisiera, los que se hicieran presentes serían mis compañeros y juntos defenderíamos a la diosa Athenea.

El palacio era frío, y amplio, los pasillos, se llenaban de vacío y soledad, con solo algunos muros, o pilares, sosteniendo el techo que se mantenía sobre nuestras cabezas, había llegado al lugar, al parecer antes que todos, me ubiqué tras un muro, esperando la llegada de aquellos otros santos dorados, quienes, se supone, serían llamados también al lugar, no conocía prácticamente a ninguno, y sólo había interactuado con Albafica, quién de seguro, llegaría a aquel lugar, tirando flores, cómo era de esperar...

Pasaron los minutos, y comenzaron a llegar, el primero fue Saga, tenía mi cosmos reducido por completo, para no ser detectado, poco después del santo de géminis, llegó el santo de escorpión, quién pronunció algunas palabras, y se ubicó luego, escuchaba y sentía sus cosmos, pero aún no los veía, pues desde la posición en la que me encontraba no podía observar lo suficiente, el siguiente se presentaría, dando su nombre y constelación, Regulus de leo, al parecer la reunión se comenzaba a llenar de gente, pero aún faltaban más dorado, y había que esperar por su llegada, el siguiente no se presentó, pero saludó a quienes ya habían llegado, al parecer era el santo de Libra, pero no podía asegurarlo aún, un aura extraña se sintió, nunca había sentido algo así, al parecer era cómo si lo que yo consideraba totalmente mi contraparte se acercaba, parecía estar rodeado de una paz extraña o eso era lo que percibía, logró perturbarme por un momento, e hizo surgir la duda en mí, sobre qué armadura portaba, aquel sujeto, parecía ser la de virgo, pero debía confirmarlo, aunque no parecía ser el momento para salir, razón por la que decidí esperar.

Llegaron dos santos más, no tenía idea de quienes eran, uno se presentó, el otro únicamente, procedió a saludar, Dégel de acuario, el cosmo frío y gélido que se sentía, no podía ser de nadie más si no de él, pues es sabido, que la constelación de acuario, da un cosmos helado a quienes nacen bajo su cuna, finalmente, Saga dio un pequeño discurso, lo cuál empezaba a hacerme dudar, si había sido una buena idea ir hasta aquel lugar, sin pasar mucho tiempo, otro dorado llegó, presentándose como Shion, portador de la armadura de Aries, decidí quedarme en la sombra, esperando el momento justo para salir, y ver que sucedía de todo esto...
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Re: Armaduras que brillan como el sol (Santos Dorados)

Mensaje por Invitado el Mar Mar 25, 2014 5:48 pm

Un par de sujetos más, llegaron después de llegar el, a pesar de que estaba algo modorro aun, pudo notar como llego un sujeto sin armadura, dijo algo pero Regulus se limitó a sonreír muy levemente, como no se presentó… no tenía ni idea de quien diantres era, seguramente se presentaría después… luego noto como un sujeto de cabellos largos y rubios, apareció ahí, por su armadura, Regulus supo que se trataba del santo de virgo, pero igual solo se limitó a verlo, notando como tenía los ojos cerrados y aun así supo quién estaba en la habitación en ese momento cosa que lo hizo arquear su ceja diestra y mirar un tanto curioso a aquel santo de virgo, Pero después sucedió algo extraño… una persona entro a la habitación, cruzo la puerta cosa que automáticamente hizo que la mirada celeste de Regulus se fijase en él… cuando la mirada ajena se cruzó con la del joven león, este sintió un extraño pero muy suave escalofrió erizarle la piel…  también traía una armadura dorada, el castaño la identifico rápidamente… “Sagitario” se dijo a sí mismo, sin despegar su mirada de aquel sujeto que por alguna razón ajena al momento lo cautivo, tal vez serían las alas doradas de su armadura, pero al verlo detenerse algo alejado de todos y cerca del ventanal, la mirada de aquel castaño seguía fija en el caballero de Sagitario…

Al cabo de un breve momento, pudo escuchar como alguien más llego, fueron unos segundos en los que aquel sujeto de cabellos largos y verdes, se  disculpó y presento…  era el caballero de Acuario, Regulus le dio una rápida mirada, pero luego de reojo volvió a mirar hacia el caballero de Sagitario… algo en él llamaba su atención, así que mirándolo simplemente se perdió en sus pensamientos, tan perdido que escucho a Saga hablar, pero él no despegaba su mirada del caballero de cabellos oscuros,  incluso después de las palabras de Saga, escucho como dos personas más entraron, pero se limitó a escucharles nada más, hubo un breve momento de silencio, La mente de Regulus seguía algo distraída, pero al recordar el momento donde su mirada celeste se cruzó con aquella mirada roja, agito un par de veces la cabeza y aprovecho que nadie hablaba para el presentarse de nuevo, ahora comenzó a pasar su mirada rápidamente entre los presentes y tras una sonrisa algo traviesa, llevo su diestra hacia su nuca, se tomó de ahí y luego diría en voz lo suficientemente alta para que los demás le escucharan.-  Oh.. Perdón, pensaba en algo, eh… -mira hacia enfrente sintiéndose ligeramente torpe pues en realidad no sabía que decir…- Para los que no estaba cuando llegue… -Separa su mano de su nuca y tras empuñarla la usa para cubrirse un poco la boca  pues se aclaró la garganta.- Soy Regulus, Regulus de Leo… -Miro de reojo a Saga algo apenado, luego continua.- No tengo en claro cuáles son mis fortalezas… o mis debilidades, solo sé que estoy dispuesto a dar mi vida por Athena... –Concluyo en voz baja, entonces su mirada volvió al caballero de Sagitario, fueron un par de segundos pues se desvió hacia su lado diestro, se cruzó de brazos y aguanto la risa pues… después de lo que dijo, se sintió un tanto torpe.

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Re: Armaduras que brillan como el sol (Santos Dorados)

Mensaje por Invitado el Miér Mar 26, 2014 1:59 pm

Observé a todos los alli presentes y los que iban llegando, sin aun despegar mis labios, pude percibir la reacción del Santo dorado de Leo ante la llegada de Sagitario, no obstante tampoco dije nada, mi rostro se mantenía imperturbable y frío sin saber que era lo que pensaba en ese momento.

-Milo Santo dorado de Escorpio-dije con mi característica frialdad, mientras mantenía mi rostro imperturbable ante emoción alguna, no me gustaban demasiado las formalidades, no obstante sabía que una inminente guerra tendría lugar pronto, asi que debería combatir junto a todos aquellos Santos dorados, sin embargo sabia que no todos habían llegado aun, aquel caballero, Saga hablaba demasiado, pero aun debíamos esperar a los Santos que faltaban y mi impaciencia crecía, pero sabía que no debía precipitarme.

Me mantuve de nuevo en silencio, esperando la reacción de los demás caballeros, no me gustaba hablar demasiado, prefería la acción y la lucha, las reuniones formales me eran algo aburridas, pero debía tener paciencia y aguardar a los Santos que faltaban veríamos que salía en claro de todo aquello.

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Re: Armaduras que brillan como el sol (Santos Dorados)

Mensaje por Meiling de Tauro el Jue Mar 27, 2014 12:02 am

Meiling se encontraba en medio del bosque, rodeada de nieve, mientras respiraba viendo como su aliento se volvía vapor pero sonriendo, sorprendida de no sentir frio a pesar de eso, la armadura y su propio cosmos la protegían del frio… y eso le encantaba, después de todo, odiaba el frio, la nieve… y por lo tanto estar en Asgard había sido algo bastante incómodo para ella, muy diferente a su querida China para su gusto, pero al llegar Meiling se había sorprendido al saber que podía entrenar con normalidad, golpeo un árbol con fuerza, pura fuerza bruta, derribándolo y suspiro un poco secando el sudor de su frente con el dorso de su mano, sonriendo satisfecha, se volvió a poner en posición para seguir cuando de repente sintió algo extraño.
 
-Así que… tengo que ir a algún lugar verdad?
 
Le “dijo” a su armadura, sentía algo cálido, un presentimiento de que le decía algo, ella consideraba a su armadura no solo un ser vivo, si no un amigo, ya que la protegía en los combates, sonrió un poco, mientras se estiraba levemente para relajar sus músculos y desapareció.
1 hombre con armadura negra se encontraba entre los arbustos, observándola, Meiling apareció tras ellos tranquilamente, suspirando, los 3 voltearon sorprendidos, Meiling rio un poco
 
-Velocidad de la luz, saben?
 
Sin decir nada mas, Meiling se lanzo contra el hombre  este preparo un ataque, pero Meiling tomo su mano retorciéndola a un lado, cerrándola con tal fuerza que rompió la armadura, para tomar con su otra mano el cuello del hombre
 
-Ha… a muchos de ustedes les falta aprender a pelear bien…
 
Meiling apretó el puño con fuerza, hasta aplastar la tráquea del hombre y lo dejo caer, para después caminar hacia donde la armadura le había dicho que fuera, sin preocuparse si hubiera mas espías, después de todo no había usado su cosmos y no creía que nadie supiera lo que había pasado, paso al lado del cadáver de otro hombre, tenía agujeros en el cuerpo, Meiling no se detuvo hasta que llego a un palacio, del cual salían voces, suspiro algo molesta mientras sacaba una máscara dorada y se la ponía, odiaba esa cosa, para después entrar en la sala principal del palacio, había otros caballeros dorados en la habitación.
 
-Perdón por llegar tarde
 
Dijo tranquilamente acercándose al círculo, tan pronto lo hizo se inclinó levemente
 
-Meiling de Tauro, un placer conocerlos

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Re: Armaduras que brillan como el sol (Santos Dorados)

Mensaje por Invitado el Jue Mar 27, 2014 9:24 am

Flash
Era un día bastante tranquilo en los viñedos de la toscana, lugar en donde vive Saruhiko, quien por estos días se encuentra en su hogar descansando de tantos viajes, su ultima travesía había sido en Australia, en donde logro aprender algunas cosas sobre animales y plantas, y claro conoció una que otra mujer. Esto no era lo importante, ya que este no solo se encontraba en su hogar para descansar, sino que durante su viaje, su cuerpo le dio un fuerte choque de cosmos, como si estuviera necesitando algo, y claramente ese algo era la Cloth de Capricornio, la cual no usaba desde ya varios años.
Ahora el lio es recordar en donde deje la armadura decía Saruhiko mientras buscaba en el ático de su casa, que según el seria el ultimo lugar en el que alguien con malas intenciones buscaría la armadura. Al entrar al polvoriento lugar se logra vez una zona particularmente iluminada, dicha luz provenía de un objeto de gran tamaño debajo de una gran tela blanca, esta era la Armadura de Capricornio, quien llamaba a su poseedor. Saruhiko tomo s mano derecha para levanta aquella tela, sacudiendo así polvo por todo el lugar, y liberando el enorme resplandor de su bella armadura, quien al verse descubierta se desarma y se une con su poseedor, pies, cintura torso y cabeza, todas las partes de la armadura estaban en sus sitio, transmitiéndole a Saruhiko un inmenso deseo de ir al país Nórdico por excelencia, para ser mas precisos, al Valhala. La Armadura logro informarle a Saruhiko lo Sucedido en el templo de su diosa Athena, logrando que el cosmos de Capricornio ardiera hasta las estrellas despertando así el deseo de combatir del sato Dorado.
Fin Flash
Saruhiko ya se encontraba en las tierras dominadas por el poderoso Odin, portando su iluminada armadura que era cubierta en pequeñas zonas por su capa de un fino color blanco como la nieve, que según se encontraba saruhiko por su camino. Un gran olor y una mancha de sangre en la nieve despertaba curiosidad en el inquieto Santo, quien algunos metros atrás vio un árbol derribado desde la raíz, probablemente una gran fuerza haya sido la responsable de aquello. Parece que ya estoy en el lugar decía Saruhiko mientras sentía un gran numero de cosmos reunidos en un solo lugar, y como era de esperarse, estos serian los de los santos de oro restantes, por el numero de cosmos allí alojados, Saruhiko logro deducir que había llegado al ultimo y que probablemente haya hecho esperar a mas de uno de sus compañeros, cosa que no le importaba, lo que realmente le preocupaba es que por su retraso la vida de Athena se hubiese visto en mas peligro.
Soy Saruhiko de Capricornio decía el poderoso santo dueño de la decima casa del santuario, quien solo apareció por la puerta del castillo y vio de reojo a sus demás compañeros, pero mantuvo su atención en aquella poseedora de la mascara dorada, que por lo que sentía Saruhiko era la portadora de la constelación de Tauro. Es un gusto conocerla señorita decía el joven caballero que tomaba delicadamente la mano de su compañera y le daba un beso diminuto en ella, en señal de cortesía y demostrando así que su actitud hacia los demás no era igual con las mujeres.

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Re: Armaduras que brillan como el sol (Santos Dorados)

Mensaje por Invitado el Vie Mar 28, 2014 3:47 pm

Sagitario. Acuario. Aries. Leo. Tauro. Capricornio. Uno tras otro los cosmos de sus compañeros Santos comenzaron a percibirse ante sus sentidos. Mantuvo silencio, inmóvil en aquél lugar mientras escuchaba con atención todo cambio en aquella habitación. No pudo hacer más que permanecer expectante ante la presentación y petición de Saga, quién, aparentemente había tomado riendas de la situación y se estaba comportando como una especie de líder temporal de aquella reunión de Santos Dorados. Sus compañeros fueron presentándose uno a uno, afirmando así sus sospechas respecto a la casa zodiacal de cada uno. Había tanta mezcla de personajes y personalidades que hasta le pareció divertido todo eso, Aun así, algo desde que había pisado el suelo de aquella habitación no le cuadraba. Además de todos los santos allí presentes, una persona más, aparentemente normal se encontraba entre ellos. Por inercia su cabeza se giró hacia un costado, donde, ante los ojos de todos se encontraría un pilar, más, bajo su perspectiva allí no había nada más que una presencia. Sonrió. Santo o no, él no era quién para destruir las diversiones ajenas, por ello, tras breves instantes pasó de alto aquél sentimiento y se centró una vez más en la presentación de todos, dando unos pasos al frente, hasta quedar a varios metros del Santo de Leo. Su rostro se volteó hacia él y, aunque incapaz de verle, supuso por su tono de voz que debía tratarse de un joven muchacho.

La sinceridad no es un don que todos tengan.— Pronunció con suaves palabras, era todo lo opuesto a un reprocho, era un genuino cumplido, pero pronto después, giró su cabeza en dirección a la única mujer de la sala, la Santa de Tauro, una vez más su suposición fue solo gracias a la  voz ajena, para él, todo aquél mundo era negro. Solo necesitó esperar pocos momentos para que el Santo de Capricornio, presentado como Saruhiko, hiciera su aparición y, por su tono de voz, pudo sacar la conclusión que solo las damas serían dulcemente tratadas por él, cosa que, sin poder evitarlo sacó una diminuta sonrisa de los labios de Virgo. Una vez más dirigió su cabeza al frente, suavizando un poco sus expresiones, sin llegar a parecer serias y tampoco despreocupadas, solo, balanceada. —Soy Asmita de Virgo— Terminó por pronunciar con sutileza, más, no se movió de su lugar y desde ese instante volvió a permanecer en silencio, sin borrar aun así aquella constante sonrisa suya.

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Re: Armaduras que brillan como el sol (Santos Dorados)

Mensaje por Invitado el Dom Mar 30, 2014 4:49 pm

Se queda un momento parado junto a los primeros caballeros en llegar presenciando la llegada de cada uno, pero un poco fatigado por el viaje desde china solo presta atención a los tres caballeros que llegan después de él hiendo a sentarse. Desde la orilla trasera de aquel salón ve en detalle a los caballeros, al parecer es el único en no portar su armadura que ahora está en el piso entre sus piernas, trata de no perder detalle de sus compañeros ya que a veces puede ser un poco olvidadizo, pero a pesar de eso siente que suele poder convivir con los demás aunque como los va viendo parece que cada uno vive en su mundo, niega los que son así y desde su punto ve hacia arriba a Saga llamándoles la atención para que se den a conocer, uno a uno va diciendo su nombre mientras otros se hacen presentes y otros se presentan en el mismo instante de su llegadas, saca de su mochila un cuaderno y lápiz anotando en el cada nombre de sus compañeros como si se encontrara en una clase, los cosmos aunque bajos hacen saber la presencia de los caballeros como personas imponentes mientras el sin su armadura posiblemente pasa más desapercibido, o eso imagina cuando ve a Asmita que al parecer a captado una presencia, sonríe por eso y por los gestos del santo de capricornio para con tauro de quien nota sus curvas.

Respira hondo pensando en lo curioso que es ver a un santo femenino entre los dorados, no negando que ella este ahí, pero por la fama de aquella casa imagina que ha de ser muy fuerte y viniendo de una chica podría ser algo entre atractivo y gracioso ver como una mujer los hace caer con un golpe, ríe bajo por sus pensamientos mientras anota al santo de virgo que ahora da su nombre. Respira hondo algo avergonzado de estar sin su armadura, ver a todos vestidos para la ocasión lo hace sentir desnudo en el lugar haciendo que se sonroje un poco por su “error”, no quiere parece un niño o un descuidado frente a sus compañeros así que decide colocarse la armadura haciéndole llamado uniéndose esta pronto a su cuerpo, sintiéndose entero da unos pasos al frente para estar al nivel de algunos compañeros y presentarse debidamente - soy Dohko, un placer conocerlos compañeros, espero mi conocimiento sobre la pelea contra Poseidón nos ayude a detenerlo – da a conocer su participación en el primer combate para sepan que pueden ir armando estrategias de lucha, no sabe pero posiblemente alguien más ahí este familiarizado con lo que ocurrió en aquella lucha, piensa que lo ideal es ir dando en aquella reunión algunas ideas, no tan detalladas porque como en cualquier lugar son vigilados, al menos así lo tiene presente por el caballero que encontró muerto en el camino, por su parte le encanta trabajar con tácticas, solo hace falta ver que tan unidos será ya que es muy normal que siempre haya quien le guste trabajar por su cuenta y no por el bienestar de los demás.

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Re: Armaduras que brillan como el sol (Santos Dorados)

Mensaje por Dégel. el Dom Mar 30, 2014 10:08 pm

Dégel levanto la mano y el bajo de nuevo tomando la palabra y realizando un asentamiento con su cabeza al caballero de Libra, luego miro al santo de Géminis y dijo.
—Gracias a que todos nos presentamos antes quiero decir rápidamente algo. Se me lo permiten claro está —Aquel hombre sonrió a medio lado y después cerrando los ojos cruzo sus brazos a la altura del su pecho. Y expreso.
—Lamentablemente los guerreros de Poseidón cuentan con toda la fuerza y el ímpetu de su dios. Al rescatar a Athena debemos saber que nos enfrentamos a este terrible hecho teniendo tiempos esporádicos de su cosmos, pues al igual que todos sabemos que aún vive. No debemos mirarnos como rivales, si no como guerreros hermanos, por una misma causa y el mismo ideal. El desconocernos nos podría... —Abrió los ojos y prosiguió mirándoles a todos.
—...Llevar a una mala estrategia e incluso a la perdida de la misma guerra. Quiero que sepan que no hay temor en mis palabras sino que al momento de la lucha debemos colaborarnos todos. Atrás quedo el orgullo y la personalidad engreída de quien es más fuerte. Todos, hasta el último de nosotros en fuerza, es ficha clave en esta batalla.
Frunciendo el entrecejo y descanso sus palabras. El silencio volvió a el para que otros hablasen.
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Re: Armaduras que brillan como el sol (Santos Dorados)

Mensaje por Dáskalos T. Gaunt. V. el Lun Mar 31, 2014 11:14 pm

No sentía nada, las palabras que acariciaban los labios de los demás carecían de valor para mí, sus actos solo era movimientos para adornar la escena tan patetita de la que ahora éramos participes. Mi cuerpo permanecía inmóvil, dejando que mis pies me llevaran por la habitación. Mis pulmones respiraron con mayor libertad avanzando cautelosamente por el recinto, en mi deambular, pase a un lado del ultimo señor que regalo un poco de su voz. No me sorprendieron sus palabras, eran comunes, adecuadas para la escena que estábamos experimentando, mis ojos muertos estaban fijos en la ventana en todo momento, podía sentir como la inexpresividad seguía instalada en mí.

Contemplaba fijamente el tono opaco que iba acompañando esa conversación, como se desprendía a cada minuto una profunda e indefinida sombra. – Si el desconocernos nos llevara a la derrota… entonces perderemos. Seré sincero, si es por mi, no deseo conocerlos,hace mucho tiempo que estoy solo, es lo que hago, alejarme de todo, así que no se molesten en tratar de recordar mi nombre, porque realmente no me importar el recordar el de ustedes. – mis palabras salieron sin sentimiento, simples, como el filo de un cuchillo listo para desgarrar la carne, perdiéndose entras las fríos pilares de la cámara, debilitándose, apagándose en unos segundos. – No intenten entablar conversaciones conmigo, no desea ser su amigo. No deseo saber de ustedes, o todo lo que estén pensando decir o hacer, no se preocupen en comunicármelo.

Mis pies volvieron a moverte, volviendo sobre mis pisadas, memorizando las dimensiones de ese lugar, intentando distraer la mente de las personas que me rodeaban. Deje que mi cuerpo se alejara de todos, descansando sobre el frío suelo, apoyando la cabeza sobre mi inmóvil mano, contemplando la desolación, observando las acciones de esas personas. Mi mente no dejaba de repetirse una y otra vez que estar en ese lugar era inútil, que alejarse era lo mejor, dejando que mi cuerpo temblara en la soledad.

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Re: Armaduras que brillan como el sol (Santos Dorados)

Mensaje por Dégel. el Mar Abr 01, 2014 10:49 pm

—Entonces si nos tienes en poco. Yo por mi parte te agregare a la lista de enemigos del Athena, porque si no estas con nosotros estas en contra de nosotros. No mereces portar esa armadura, patético y resentido niñato "de quiero llamar la atención" —Abrió los ojos mirando fijamente aquel hombre de inapropiado vocabulario de pocos modales que decidió hablar de ultimo.
—Y cuando vuelvas hecho un hombre y sepas para que estas hecho. Entonces hablare contigo.
Aquel aura a su al derredor se enfrió tanto, que su presencia escocia en los ojos de los allegados a el. Aun con los brazos cruzados cerro los ojos y contemplo el suelo. Sin comprender en realidad si aquel hombre merecía estar entre las filas de los santos de Athenas.
No comprendía que veía Athena en aquellos corazones fríos y sin calidez. Merecían ser encerrados en un Ataúd de hielo por toda la eternidad y congelar su alma para que no reencarne.
Suspiro.
—Mil perdones a los presentes. Pero si existe alguien mas aquí que piense como "Don enemistad" le preguntare ¿Para que vino a esta reunión? es mejor que se aten una piedra al pie y se arrojen al mar, si en realidad les molesta estar en el mundo. —Los contemplo a todos en forma desafiante, parándose en medio. Luego señalo a donde creía estaba el Santuario, y dijo:
—Yo voy por Athena, por el santuario, mi llamado y mi misión en esta vida es por el mundo que ella protege. ¿Quien esta conmigo?
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Re: Armaduras que brillan como el sol (Santos Dorados)

Mensaje por Invitado el Miér Abr 02, 2014 6:21 pm

La conversación se torno un poco tensa después del argumento expuesto por el caballero de sagitario, quien de una manera no muy sutil dio a conocer su poco interés hacia las relaciones personales con los caballeros Dorados, a Saruhiko no le importaba en lo mas mínimo, pero el argumento para refutar la tesis de caballero de la constelación de sagitario por parte de Degel de Acuario, si le molesto un poco.

Perdon señor patriarca si quiere le quitamos la armadura que le fue concedida por athena al joven caballero. Decía el caballero de Capricornio mientras miraba atravez de sus lentes al caballero de Acuario y finalizaba con una pequeña pausa para luego reiniciar su platica.

Ah no, que tu no eres el patriarca, eres solo un caballero dorado como nosotros, que esta al mismo nivel que el resto. continuaba el santo.

Y por favor recuerdanos en que parte del contrato decía que teníamos que ser sociables con todos los demas, ah no que no hemos firmado nada, eso quiere decir que todo tu reproche de "niño pequeño" es basura. Saruhiko decía esta ultima frase con un poco de ironía.

El joven caballero esperaba atentamente la intervención de alguno de sus compañeros dorados, y sobre todo la de Degel de acuario, pero preferia escuchar la voz cantante de algún otro.

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Re: Armaduras que brillan como el sol (Santos Dorados)

Mensaje por Albafica. el Miér Abr 02, 2014 11:12 pm

Pero que hermosa reunión familiar... Estas cosas me recuerdan por que evito asistir.. -Pronunció el santo de Piscis quien se había mantenido al margen de todo mas sin embargo desde un inicio estuvo allí dentro oculto entre los enormes pilares que sostenían la edificación, que mejor forma de saber con quien estas tratando que escuchando sus verdadero ser el cual normalmente ocultarían frente a ti? Albafica, el doceavo caballero dorado no era conocido por ser alguien muy apegado a los demás, no porque no le interesasen, sino por su propia seguridad ya que se consideraba a si mismo peligroso incluso para las personas que lo estimasen.

Se notaba claramente la diferencia entre los caballeros dorados, quizás algunos mas que otros, mientras pocos aceptaban y aportaban a favor, la otra parte empezaba a entablar una posible discusión. Porqué había decidido mostrarse? Incluso el mismo se lo preguntaba pues ya estaba a punto de retirarse, sin embargo el ser un una persona distante y cero afectiva no significaba que no le importaran sus compañeros, así llegara a odiarlos no dejarían de ser aliados y en los que confiaría 100% a pesar de no conocer nada de estos, si su diosa los amaba a todos por igual, el no dudaría jamas de ellos y los amaría como a unos hermanos.

Se ha equivocado el santo de Acuario? Podría darle la razón hasta cierto punto... Estamos de un solo lado, del lado de Athena -Los miró a todos deteniendo su paso frente a estos- Quien no está con nosotros está en contra de ella, no? Al menos así lo veo... -Se encontraba de espaldas al santo de Sagitario luego de haber cruzado a un lado de este quien intentaba retirarse en ese momento- Caballero de Athena -Refiriéndose a Sagitario-Estás dispuesto a perder? Incluso tu diosa no es suficiente razón para tratar "forzosamente" con las únicas personas en quien puedes confiar tu vida? Prefieres perder solo por eso? -Por ultimo miró fijamente al Santo de Capricornio-Decimo caballero...constelación de Capricornio, yo confiaré mi vida en ti y en todos los presentes, es tu decisión si eliges dejarme morir, no necesito de un contrato que me obligue a hacerlo, lo haré solo porque si nuestra Diosa confía en nosotros, yo lo haré también....-Respiró profundamente cerrando sus ojos y haciendo una pequeña pausa de segundos antes de volver a mirarlos a todos los presentes- Quizás es mucho pedir que seamos amigos, pero si para ganar esta guerra por Athena debemos hacerlo, que así sea...Todo por ella

-Albafica retomó su paso caminando hacia un pilar en el cual recostó su espalda y se cruzó de brazos a cierta distancia del resto esperando no tener que volver a decir nada, incluso si un comentario fuese hacia el de forma ofensiva, callaría-
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Re: Armaduras que brillan como el sol (Santos Dorados)

Mensaje por Saga de Géminis el Jue Abr 03, 2014 12:07 am

El santo de géminis dio unos cuantos pasos hacia adelante mirando la riña que ya se había armado en aquel lugar, era patético como los supuestamente, santos más fuertes de Athena discutían como niños por un tema que ni siquiera era de relevancia. -El santo de Piscis tiene razón- comento con un tono frio mientras seguía su recorrido hacia el santo de sagitario -Esta reunión fue hecha con la intención de que nos conociéramos antes de ir a la batalla pero lo han convertido en una riña de niños- siguió su caminata hasta quedar lo mas céntrico entre los que recientemente habían hablado -No los traje aquí para que hicieran amistad, los traje aquí por que como guerreros pensé que necesitarían hacer una estrategia y para eso debíamos estar todos, jah que triste- continuo su paseo hasta quedar junto a Dáskalos y se inclino para tomarlo del mentón y acercar su rostro -Si esa es tu actitud te puedo prometer una cosa- La imagen del espacio se dibujo en el techo del palacio como si este hubiera desaparecido y el universo hubiera suplantado al cielo azul, muestra de su poder y sus ilusiones -Si tu no abandonas esa armadura, te prometo que yo mismo te matare. Así que tú decides, puedes cambiar esa actitud y luchar a nuestro lado, puedes abandonar esa armadura o puedo matarte aquí mismo y nos evitaremos este problema- Lo soltó y se dirigió a sus compañeros -Ya lo dije, si se consideran santos de Athena, deben pelear juntos, si no lo son, entonces serán tratados como traidores con sus consecuencias, mírense, se suponen son los santos más fuertes y confiables de Athena y se comportan como niños, me dan pena- fulmino con la mirada al santo de capricornio.
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Re: Armaduras que brillan como el sol (Santos Dorados)

Mensaje por Invitado el Jue Abr 03, 2014 6:39 am

Su cabeza se elevó, aunque era incapaz de ver aquello que causaba tanta desconfianza entre los caballeros de Athena, si podía sentir sus voces, notar sus cosmos a la perfección, realmente, todo aquello comenzaba a resultarle realmente molesto. Una vez más las personas le demostraban la crueldad que podía existir en el mundo, una vez más le hacían dudar de la verdad, de quién entre todos los dioses era el que realmente extirparía la tristeza innecesaria de ese mundo. Permaneció callado, escuchando con atención las palabras de los últimos santos que hablaron. Todos tenía razón y a la vez ninguno. Se acercó a ellos con paso lento, abandonado así su anterior lugar. Asmita no era el tipo que se relacionara con los demás, pero si podía, tampoco dejaría que ellos perturbaran la calma existente hasta ese punto. Mientras iba avanzando en dirección a Saga y el caballero de sagitario, quién, aparentemente por su hosca palabras había levantado el desagrado de sus compañeros. Ignoró el espacio que se había formado encima de ellos, pues tampoco era como si pudiera verlo, tan solo notarlo. No levantó demás su cosmos, permaneció igual, con un toque calmado, cálido. —¿Acaso no somos caballeros cuyo destino está alegado?— Él estaba dispuesto a morir por Athena, aunque antes, solo quería saber si ella era la Diosa cuya verdad era más inminente. —Es estúpido intentar molestarnos entre nosotros. No llevaría a nada.— Su rostro se movió, primero hacia Saga y luego hacia aquél muchacho. —Santo de Sagitario espero que tengas suficiente mente como para darte cuenta de lo que significan tus palabras pronunciadas en medio de diez caballeros cuya lealtad pertenece a Athena. Si estás en su contra, estás en la de todos nosotros.— Pronunció simplemente, sin alterar sus palabras más de lo debido.

Dio media vuelta, alejándose hacia uno de los pilares más alejados de los demás. —Posees una armadura, Santo de Sagitario, aceptándola asumiste la responsabilidad que ella conlleva. No hay lugar aquí para tus egoísmos, nadie te obliga a ser un caballero. Si este destino te es demasiado pesado, puedes dar media vuelta y escapar. Solo estás siendo restringido por tú propia mente.— Le "miró" por encima del hombro, esbozando una compleja sonrisa, ni amable ni cruel, simplemente difícil de interpretar. Una vez más continuó sus pasos hacia el pilar, dando allí media vuelta, quedando a pocos centímetros de apoyar su espalda en este, completamente recto, con una apacible sonrisa. —No hay necesidad de decirlo, Santo de Acuario, soy un caballero Dorado, cumpliré mi misión.— Fue su respuesta, clara, no había necesidad de muchas palabras para quedar en claro que él lucharía por Athena, que daría su vida si fuera necesario, porque ese era el destino de los Caballeros Dorados como él y, eso no le molestaba en lo absoluto. Finalmente su cabeza giró en dirección al Santo de Piscis, aquél cuya lealtad a Athena le había quedado clara gracias a sus palabras. Esbozó una sutil sonrisa y una vez más habló. —¿Cuál es tú nombre, Santo Dorado de Piscis?— Terminó por preguntar, sin levantar en demasía su voz. Allí presentes habían once caballeros, más sabía de una presencia más, la misma que antes había notado. Prefirió mantener silencio, no decir nada, ni intentar descubrir si realmente allí había alguien. Confiaba en sus sentidos, porque no podía hacer más.

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Re: Armaduras que brillan como el sol (Santos Dorados)

Mensaje por Invitado el Jue Abr 03, 2014 11:25 am

Se había vuelto a sentar cuando se presente pero no puede descansar, sus compañeros empiezan a pelear y no puede más que negar por lo que pasa, había visto aquella oportunidad de reunirse como el primer paso para llevar a cabo la misión encomendada por su diosa pero como lo había pensado antes el egoísmo impera en sus compañeros y la actitud salvaje, se pone de pie quedando aun atrás del grupo que discute, alza la mano y de esta aparece una lanza con la que da un fuerte golpe en el piso incrustándola en este – basta compañeros, venimos a discutir sobre como rescatar a Athena y sus caballeros, nuestros compañeros de bronce y plata, no a pelearlo porque uno de los nuestros sea un sociópata – respira hondo viendo al caballero que inicio aquella disputa y niega – compañero de sagitario, no te pedimos aprendas nuestros nombres o seas nuestro amigo, pedimos seas nuestro compañero y atiendas el llamado de tu diosa, si Athena no es tu diosa entrega la armadura, si no levántate y únete a nosotros, creo que los 12 ya estamos presentes y debemos hacer a lo que hemos sido llamados.

Alzando una mano las armas que están sujetas a su armadura flotan mostrándose ante los caballeros – los caballeros no estamos hechos para temer, estamos hechos para luchar y servir a Athena, tenemos no solo estar armas, tenemos conocimiento, he peleado antes contra Poseidón y su ejército y lo poco que se lo proveeré para que planeemos una estrategia, recuerden, no venimos a pelear entre nosotros, venimos a destruir a Poseidón y como caballero de Oro estoy seguro que tenemos el poder para derrotar al dios de los océanos, no digamos quienes están con quienes, somos un grupo de 12 y los 12 debemos estar unidos, olvidemos palabras tontas y pongamos la obra en marcha – pide esperando que dejen de pelear y empiecen a armar estrategias, sino superaban una palabras de un chico sociópata no lograrían nada en aquella reunión.


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Re: Armaduras que brillan como el sol (Santos Dorados)

Mensaje por Invitado el Jue Abr 03, 2014 8:13 pm

-Parecía una reunión normal, hasta que aquel chico de cabellos oscuros, dijo algo que altero a todos los presentes, Regulus miro a Dégel cuando este se puso de pie a hablar, pero después pudo ver como el santo de Capricornio respondió a al santo de Acuario, La mirada de Regulus comenzó a pasearse entre los presentes conforme hablaban

Algo que casi lo hizo reír fue como aquel santo de cabellos largos y azulados se hizo presente…  pero el castaño se aguantó e intento parecer lo más serio posible… Entonces cuando Saga, hizo su comentario sobre la situación, Regulus se sintió algo regañado… no porque él hubiera dicho algo si no que Saga sabia imponerse y aquel joven león le consideraba un buen líder.

La mirada de aquel joven león paso rápidamente a aquel que tomo la palabra… el santo de Virgo, a quien escucho con respeto, como había hecho como con todos los demás, luego nuevamente pudo ver que el santo de Libra tomo la palabra, pero la mirada de Regulus apenas Dohko termino de hablar, se fijó en aquel caballero de Sagitario oculto en un rincón de la sala, así que sin más, camino algo apenado por el lugar, abriéndose paso entre los caballeros dorados para llegar a donde Sagitario, lo miro por unos segundos y luego le sonríe para murmurarle.- Apuesto… a que solo has tenido un mal día… - tiende su mano diestra hacia él y mirándole espero a que la tomara, quería ayudarle a levantarse para apoyarle un poco, así que atento a sus demás compañeros, Regulus se dedicó a mirar a Dáskalos con sus ojos celestes, sonriéndole algo tímido.-

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Re: Armaduras que brillan como el sol (Santos Dorados)

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